CAPITAL CITY

Web del proyecto:

www.capitalcity.es

En un sistema donde la maximización de beneficios es el motor que rige la economía y donde todos los aspectos de la vida de las personas están mercantilizados, las ciudades aparecen, a ojos de los inversores y de la mano de las administraciones, como espacios donde hacer negocios y extraer beneficios. El derecho a la ciudad de sus habitantes choca aquí, directamente, con los intereses del capital y de sus propietarios que crean y difunden discursos que favorecen a sus propósitos.

Así mientras se nos vende que se “sanean” barrios “conflictivos” haciéndolos más seguros para una determinada población, se crean “zonas tecnológicas” para atraer nuevas empresas, se recurre a arquitectos de renombre y obras faraónicas para mejorar la “marca” de la ciudad y atraer turismo, lo que realmente sucede es una transferencia de beneficios a quien más tiene y un desplazamiento forzado de poblaciones, donde las personas con mayor poder adquisitivo se instalan donde quieren mientras las que disponen de menos recursos se ven trasladadas a la periferia.

Desde el 2014 hasta enero del 2018, he fotografiado en las ciudades de Barcelona, Bilbao, Addis Abeba, Seúl, Bangkok, Londres, Madrid, Lisboa, Songdo City e Istanbul para mostrar en imágenes la universalidad de estos discursos y sus características en un intento de revelar lo que esconden, a quien benefician y quienes son los perjudicados durante los procesos de desarrollo de nuestras ciudades.

He llamado a este trabajo Capital City para remarcar como la construcción de las ciudades en el mundo actual, tal como comenta David Harvey en su libro “Ciudades Rebeldes”, presupone la capacidad del poder de clase capitalista (la que tiene el dinero) de dominar el proceso urbano, tanto en los aparatos del estado como en la forma de vida de la población, en su capacidad de trabajo, en sus valores culturales y políticos y en sus concepciones del mundo, al mismo tiempo que también provoca el rechazo y la resistencia a esta forma de hacer.

A parte de fotografiar a los que ganan, los que pierden y las resistencias a la forma de desarrollo urbano actual, también he fotografiado los discursos que más significativos me han parecido para mostrar como se desarrollan las ciudades. Esto no quiere decir que sean los únicos ni que puedan crearse nuevos relatos en el futuro. Si de algo podemos estar seguros es de la enorme capacidad que tiene el capitalismo, no solo para apropiarse de todos los aspectos de la vida, sino para reinventarse y obtener beneficios de cualquier situación, incluso de las que parecen que puedan ir en su contra.

Hay un determinado urbanismo que, de la mano de las administraciones neoliberales y las empresas privadas, a hecho ciudad desde los despachos de los urbanistas y arquitectos, de arriba abajo, sin tener en cuenta las necesidades reales de los habitantes y con el objetivo último de maximizar beneficios del suelo y del turismo.

Las enormes cantidades de dinero generadas por el turismo, han sido usadas para justificar su explotación como negocio, pasando por encima de las necesidades reales de la población.

En una sociedad donde el concepto de lo tecnológico está asociado a ideas positivas como modernidad, eficiencia o hasta sostenibilidad, el relato de la Smart City funciona muy bien para vender ciudad.

El discurso de las clases creativas ha sido usado para modificar los centros urbanos, intentando obtener más beneficios del suelo a costa de gentrificar los barrios.

El centro comercial es un lugar creado única y exclusivamente para el consumo seguro y controlado, donde el visitante penetra en un universo pensado para obtener un rédito económico de su visita.

Normalmente alejados de las guías turísticas de nuestras ciudades encontramos los barrios que han sido marginados y desatendidos, donde se encuentran viviendo las personas en situación de pobreza que la ciudad, en su continua búsqueda de beneficio, ha ido olvidando.

En un mundo donde la capacidad de elección viene determinada por el poder adquisitivo de las personas, quienes más tienen, siempre podrán elegir por delante de los demás.

Bangkok, Thailand.

Ante un desarrollo urbano centrado en el beneficio de unos pocos, la población afectada se ha revelado y, mediante la confrontación y la resistencia, ha ido también construyendo ciudad.

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www.capitalcity.es