RESISTENCIAS
Manifestación bajo el lema “Barcelona no está en venta”.

Como he tratado de mostrar en los apartados anteriores, las ciudades han ido creciendo en base al interés de las clases con mayor poder adquisitivo, de obtener beneficios de su dinero mediante el control del proceso urbano y de la ideología asociada a él.

Se nos ha hecho creer que los grandes proyectos urbanísticos, el turismo masivo, las clases creativas, las Smart Cities, las nuevas tecnologías y los nuevos modelos de consumo masivo iban a beneficiarnos y nos iban ayudar a tener mejores ciudades en las que vivir. No obstante, nos hemos encontrado con una realidad muy diferente, con una gran desigualdad entre la forma de vivir de sus habitantes en función de su capacidad económica.

Como he tratado de mostrar en los apartados anteriores, las ciudades han ido creciendo en base al interés de las clases con mayor poder adquisitivo, de obtener beneficios de su dinero mediante el control del proceso urbano y de la ideología asociada a él.

Ante este lógica de desarrollo centrada en el bienestar de unos pocos, la población afectada se ha revelado y, en la confrontación y la resistencia, ha ido también construyendo ciudad.

Pegada de carteles en una oficina del banco BBVA durante una acción de la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca).

Ante este lógica de desarrollo, la población afectada se ha revelado y, en la confrontación y la resistencia, ha ido también construyendo ciudad. Una ciudad donde lo que prime sea el derecho de la mayoría social a vivir en ella y construirla según sus intereses, resolviendo sus diferencias pero desde aquella máxima de Rosa Luxemburgo: “Por un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres.” De momento la hegemonía capitalista parece todavía estar lejos de desaparecer pero, gracias a las continuas resistencias de la población mundial, que evidencian la incapacidad del capitalismo de crear un mundo digno de ser vivido para todas, un futuro diferente parece cada vez más necesario.

Asamblea de la PAH en su sede de Barcelona.
Asamblea de la PAH en su sede de Barcelona.

Frente al drama producido por los constantes desahucios, los abusos cometidos por los bancos en las hipotecas y la complicidad de los diferentes gobiernos, la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) irrumpe en el panorama nacional en el 2009 como la única capaz de enfrentarse ante tales problemas.

Frente al drama producido por los constantes desahucios, los abusos cometidos por los bancos en las hipotecas y la complicidad de los diferentes gobiernos, la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) irrumpe en el panorama nacional en el 2009 como la única capaz de enfrentarse ante tales problemas que estaban sufriendo las personas, sobretodo después de la “crisis” producida por la burbuja inmobiliaria.

Cada lunes por la tarde, en su sede de Barcelona, se realizan las asambleas de acogida donde explican su funcionamiento y donde la gente afectada expone sus casos por primera vez. Tal como ellas dicen, la asamblea es una herramienta imprescindible y transformadora donde se construye un espacio de confianza y sentimiento de comunidad, se eliminan los sentimientos de culpa que traen consigo las personas afectadas, se tienden puentes de solidaridad, se sociabilizan herramientas y conocimientos, se trata a las afectadas como sujeto transmisor de conocimiento y se preparan medidas y acciones de presión.

Acción de la PAH delante de los juzgados de Barcelona.
Acción de la PAH delante de los juzgados de Barcelona.

Un verdadero ejemplo de movimiento ciudadano horizontal totalmente empoderado, que desde hace tiempo viene demostrando la capacidad transformadora que tienen las personas organizadas para enfrentarse al poder económico y político y para conseguir cambios que favorezcan a una mayoría social.

Asistir a una de sus asambleas, abiertas a todo el mundo, es una de las mejores maneras de entender realmente la importancia y el poder que tiene la PAH para todas aquellas personas que se encuentran pasando por una ejecución hipotecaria o que tienen graves problemas relacionados con la vivienda.

Después de llegar a la sede y colocar las sillas en circulo para que todas las participantes se puedan ver y puedan hablar entre ellas fácilmente, empieza la asamblea, coordinada por una persona de la comisión de dinamización y asesoramiento. Después de una introducción inicial, se da paso a la gente que llega por primera vez para que expongan sus casos y se van comentando los casos anteriores. La mayoría de personas que están allí es gente que están pasando por las mismas situaciones o que ya las han pasado, con lo cuál es un trato sin ningún tipo de paternalismos ni juicios y con mucha solidaridad mutua, nacida de una situación común donde, personas diferentes dialogan, se ayudan y trabajan juntas.

Desahucio parado por la PAH.
Foto de grupo después de que la PAH consiguiera  parar un desahucio.
Presentación del bloque de pisos La
Jahnela, en el barrio de gracia, ocupado
con el soporte de la obra social de la PAH.

Después de tantos años de trabajo, las asambleas de la PAH están muy bien organizadas y, sobretodo, funcionan. Desde la empatía y la proximidad que transmite la persona encargada de coordinar la asamblea, cuando ayuda a las recién llegadas a hablar por primera vez en público de su problema, hasta el apoyo mutuo que se dan entre ellas en momentos difíciles y la forma que tienen de resolver los conflictos y las diferencias que puedan surgir. De estas asambleas surgen también las acciones y medidas de presión que se toman para cada caso concreto, desde acompañamientos para intentar negociar con los bancos hasta las acciones colectivas para parar desahucios o negociar con la policia y con la comitiva judicial. Un verdadero ejemplo de movimiento ciudadano horizontal totalmente empoderado, que desde hace tiempo viene demostrando la capacidad transformadora que tienen las personas organizadas para enfrentarse al poder económico y político y para conseguir cambios que favorezcan a una mayoría social.

Desde el primer desahucio que consiguieron parar en el año 2010, son muchos los logros conseguidos por la PAH. Tal como comenta Carlos Macías, portavoz de la PAH de Barcelona, en un artículo publicado en eldiario.es, se han conseguido parar miles de desahucios, miles de familias han podido liberarse de una deuda de por vida, miles se han realojado recuperando pisos vacíos de entidades financieras, se ha conseguido aprobar la ley 24/2015 de medidas urgentes contra la emergencia habitacional y la pobreza energética en el Parlament de Catalunya, impulsar una ley en la asamblea regional de Murcia e incidir en la ley de Valencia. También se ha conseguido desactivar el estigma de la pobreza y activar valores como la solidaridad y el apoyo mutuo o conseguir un millón y medio de firmas para la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) del 2013, para legislar la dación en pago, el alquiler social y para poner fin a los desahucios, bloqueada por el Partido Popular.

En 2011, después de muchos años de luchas vecinales, donde reclamaban el espacio de la antigua fábrica de Can Batlló para llenarlo de equipamientos y zonas verdes, las vecinas entran en el recinto y se consigue la cesión del Bloque 11.

Calle principal de Can Batlló, la Calle de l’Onze de Juny de 2011 (11 de junio del 2011), fecha en que el ayuntamiento, tras la presión vecinal, cede una de las naves a la plataforma Can Batlló, como equipamiento social autogestionado, el Bloque 11 (la nave a la derecha de la imagen)
“Quisieron enterrarnos, no sabían que
eramos semilla” Mural de Roc BlackBlock
pintado en una pared de Can Batlló.

No muy lejos de la sede de la PAH, en el barrio de La Bordeta de Barcelona, se encuentran los edificios de la antigua fábrica de Can Batlló. Construidos a finales del siglo XIX para albergar una fábrica téxtil y, más tarde reconvertidos en almacenes y talleres que alojaron a diversas empresas, esta zona de unas nueve hectáreas de tamaño, fue recalificada como zona verde y de equipamientos para el barrio en el Plan General Metropolitano (PGM) de 1976, aunque siguió funcionando como polígono industrial hasta principios del 2000. En 2011, después de muchos años de luchas vecinales donde reclamaban el espacio para llenarlo de equipamientos y zonas verdes, las vecinas entran en el recinto y se consigue la cesión del Bloque 11. Aquí empieza un largo proceso de trabajo colectivo para rehabilitar el edificio e ir añadiendo equipamientos. El primer espacio que preparan es la Biblioteca Popular Josep Pons a la que más tarde se añaden un bar, un rocódromo, un auditorio y varias salas polivalentes.

Zona de entreno de artes escénicas i circo de Can Batlló.

Actualmente casi todo el espacio es de propiedad pública municipal y la Plataforma de Can Batlló és pel Barri ha ido sumando espacios donde realizar nuevos proyectos comunitarios. Disponen de una zona de carpinteria, un taller de movilidad, un centro de documentación, un taller de cerveza, un taller de malabares y una zona de huertos.

La Plataforma también realizó una detección colectiva de necesidades que culminaron en la aparición de la Escuela Autogestionada Arcadia, un centro educativo para edades comprendidas entre los 3 y los 16 años que, como dicen “adopta como principios la autogestión, la libertad responsable, la igualdad, la solidaridad y la ayuda mutua entre otros”.

Can Batlló ha servido para demostrar que es posible otra forma de desarrollo autogestionado y centrado en las necesidades de sus vecinas.

Taller de carpintería.
Biblioteca Popular Josep Pons.
Zona de Huertos.
Zona Arts Can Batlló.

También apareció Coòpolis que, tal y como dicen desde su página web, es un “equipamiento con espacios y servicios orientados a la formación, la incubación de cooperativas y la promoción de la economía social y solidaria (…)”.

Por último, se crea la cooperativa de vivienda en cesión de usos La Borda, con el objetivo de construir, dentro de la zona de Can Batlló, un edificio que será propiedad de la cooperativa pero que cederá el uso a sus socias. En total se edificarán 28 viviendas de entre 40 y 70 metros cuadrados en una estructura realizada con madera tratada que facilitará el ahorro energético.

Frente al desarrollo urbano basado en la extracción de beneficios del suelo, Can Batlló ha servido para demostrar que es posible otra forma de desarrollo, autogestionado y centrado en las necesidades de sus vecinas.

Manifestación convocada bajo el lema
“Barcelona no está en venta”.
Manifestación convocada bajo el lema “Barcelona no está en venta”.

El incremento del turismo, de los precios de la vivienda, la mercantilización continua de la ciudad y la expulsión de las vecinas de los barrios de Barcelona está trayendo consigo una gran movilización ciudadana.

El incremento del turismo, de los precios de la vivienda, la mercantilización continua de la ciudad y la expulsión de las vecinas de los barrios de Barcelona está trayendo consigo una gran movilización ciudadana. Desde organizaciones de barrio y asociaciones de vecinas hasta campañas para denunciar la venta de la ciudad, la gente de Barcelona está llenando sus calles para denunciar un modelo de ciudad que no responde a las necesidades de una mayoría social. En este contexto, se han venido produciendo grandes movilizaciones bajo el lema “Barcelona no está en venta”, un manifiesto creado por la Federación de Asociaciones de Vecinos y Vecinas de la ciudad, al que se han suscrito otras entidades. Denuncian un modelo de turismo masificado y promovido por los grandes operadores turísticos, una precariedad laboral profunda, la falta de acceso a vivienda digna y los constantes desahucios, la necesidad de espacio público para disfrutar de la ciudad y convivir y no para hacer negocio, la destrucción del comercio de proximidad, la destrucción del medio ambiente producida por los vehículos y por los cruceros, la gran desigualdad social que hay entre barrios y la desigualdad de género.

Demostraciones de fuerza de una ciudadanía cansada de que le roben la vida.

Manifestación durante la campaña Vida Laietana, reclamando al ayuntamiento que convierta en vivienda pública de alquiler el edificio de su propiedad que aparece en la imagen.

Gracias a las continuas resistencias de la población mundial, que evidencian la incapacidad del capitalismo de crear un mundo digno de ser vivido para todas, un futuro mejor parece cada vez más posible.

En la misma línea de protestas surgió la campaña Vida Laietana, promovida por varias organizaciones vecinales de la ciudad, entre ellas la recién creada Sindicat de Llogaters (Sindicato de Inquilinos) que nació por “la defensa del derecho a la vivienda y un alquiler asequible, estable, seguro y digno.” Reclamaban al ayuntamiento que convirtiera en vivienda pública de alquiler los 11,000 metros cuadrados de un edificio ubicado en la céntrica calle Via Laietana, que estaba vacío y era propiedad del ayuntamiento. Habían calculado que podrían ubicar a unas 160 familias en alquiler social en el distrito de Ciutat-Vella, uno de los más afectados por la gentrificación, intentando amortiguar el impacto de los abusos inmobiliarios producidos en el distrito. Poco tiempo después de la acción, las regidoras del distrito de Ciutat-Vella comunicaron a las organizadoras que el edificio se convertiría, de acuerdo a sus peticiones, en vivienda pública de alquiler. Un logro significativo en una ciudad que lleva tiempo vendiéndose al capital financiero e inmobiliario.

Vecinas del barrio de la Barceloneta de Barcelona, en una manifestación donde denuncian el turismo masivo que llena su barrio y que, incrementa el precio de sus viviendas debido, entre otras razones, a los pisos de alquiler turístico.