OROPESA DE MAR

Empecé a visitar Oropesa de Mar en el verano del 2017. Lo único que sabía de ese lugar se lo debía a la infinidad de anuncios que los promotores del complejo Marina d’Or divulgaban por los medios de comunicación para hacer negocio de su proyecto inmobiliario. Un proyecto cuyo único fin era llenar los bolsillos de los inversores utilizando las postales del paisaje mediterráneo como telón de fondo para añadir valor a sus viviendas. No obstante, no todo en Oropesa de Mar es Marina d’Or y, si bien es cierto que el hormigón armado ha erosionado el litoral y destruido el entorno natural del pueblo, todavía permanecen muchos de sus espacios naturales. Una mezcla que también se ve en las personas que confluyen por el pueblo, desde sus propios habitantes, alojados más en el interior hasta los turistas que desbordan sus playas en verano o los grupos de alemanes o ingleses que colonizan los campings.